TLC Mercosur – Unión Europea

Tratado de Libre Comercio Mercosur-Unión Europea: un mal acuerdo para el dominio público

Equipo de CC Uruguay, enero 29th, 2018

Por Jorge Gemetto. Publicado originalmente en inglés en el blog de Communia.

Imagen: “Comercio y transporte mercantil” de Claes Jansz. Visscher II (1608). Grabado en dominio público. Fuente: Rijksmuseum.

Al contrario de lo que esperaban los bloques de países en negociación (y de lo que temían muchas organizaciones sociales), el Tratado de Libre Comercio Mercosur-Unión Europea no fue firmado durante la Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que se llevó a cabo a comienzos de diciembre de 2017 en Buenos Aires. De esta manera, se postergó nuevamente la firma del tratado comercial que se viene negociando desde hace más de 15 años, y que, luego de haber sido enfriado durante la época de los gobiernos izquierdistas en América del Sur, cobró nuevamente velocidad tras la llegada de gobiernos neoliberales a Brasil y Argentina.

Como muchos otros acuerdos multilaterales que se han negociado en los últimos años (TPP, TTIP, etc), el TLC Mercosur-Unión Europea abarca una gran cantidad de áreas (no todas estrictamente relacionadas con el comercio) que van desde el intercambio de bienes hasta los movimientos de capitales, medidas fitosanitarias, comercio electrónico y propiedad intelectual. El área de negociación relacionado con la propiedad intelectual es sumamente amplio, incluyendo patentes, marcas, indicaciones geográficas y derecho de autor, entre otros temas.

De ADPIC a ADPIC plus

En la mayoría de los temas vinculados con la propiedad intelectual, el TLC Mercosur-Unión Europea avanza más allá de las obligaciones internacionales impuestas en 1994 con el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual vinculados con el Comercio (ADPIC), en el marco de la OMC. ADPIC estableció un piso regulatorio mínimo sobre propiedad intelectual que obligó a una gran cantidad de países, incluyendo a los del Mercosur, a modificar sus leyes, estableciendo restricciones a la circulación del conocimiento y afectando negativamente al dominio público. En el ámbito del derecho de autor, ADPIC fijó el plazo mínimo de monopolio privado sobre las obras en la vida del autor más 50 años, implicando para países como Uruguay, que en aquel momento tenía un plazo de 40 años, un cambio profundo. También ADPIC forzó a los países a establecer sanciones penales para las infracciones a la propiedad intelectual a escala comercial, así como a utilizar para los programas de computación el mismo marco regulatorio que el aplicado a las obras literarias. Si bien algunas de estas medidas ya se encontraban en el Convenio de Berna y en otros tratados administrados por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, ADPIC estipuló sanciones económicas para los países que no cumplieran las obligaciones, lo cual resultó en una rápida adaptación al nuevo marco regulatorio.

A comienzos del siglo XXI, la OMC entró en una fase de estancamiento en la que los países desarrollados vieron trabadas sus expectativas de nuevas regulaciones centradas en los intereses de los titulares de derechos de propiedad intelectual. Así, la agenda de la propiedad intelectual vinculada al comercio migró desde la OMC hacia tratados de libre comercio bilaterales y multilaterales. A través de estos instrumentos, acordados generalmente entre países desarrollados y países subdesarrollados a instancias de los primeros, se introdujeron nuevas obligaciones que aumentaron las restricciones de propiedad intelectual por encima de lo que ADPIC establecía. Estas nuevas obligaciones por encima de ADPIC se conocen como “ADPIC plus”. Las medidas ADPIC plus incluyen, en el ámbito del derecho de autor, el aumento del plazo de monopolio privado sobre las obras hasta la vida del autor más 70 años, así como sanciones a la elusión de medidas tecnológicas de protección, nuevos derechos de exclusividad para organismos de radiodifusión sobre las emisiones, y otras medidas que ponen barreras cada vez más altas al uso libre y al disfrute del dominio público.

Los nuevos borradores del TLC Mercosur-Unión Europea

El TLC Mercosur-Unión Europea, como el TPP, el TTIP y otros del mismo tipo, está siendo negociado con un nivel de secretismo inaceptable para la discusión democrática. Los borradores se han hecho públicos esporádicamente, pero no a través de un proceso transparente de negociación, ni con rendición de cuentas a la ciudadanía o participación verdadera de la sociedad civil organizada. A pesar de esto, de acuerdo a lo que se conoce hasta el momento, se puede afirmar que las medidas relativas a la propiedad intelectual incluidas en el TLC Mercosur-Unión Europea calzan perfectamente en la definición de ADPIC plus. En septiembre de 2017, Creative Commons analizó un borrador de noviembre de 2016 del capítulo de propiedad intelectual. Este borrador incluía medidas altamente preocupantes, como la extensión de los plazos de derecho de autor, la ausencia de cláusulas de limitaciones y excepciones que protegieran los derechos de los usuarios, la remuneración obligatoria para intérpretes y productores de fonogramas, las sanciones legales a la elusión de medidas tecnológicas de protección y la introducción de órdenes judiciales preventivas contra “infracciones inminentes”, entre otras medidas ADPIC plus claramente dañinas para el dominio público y el acceso al conocimiento. El borrador de 2016 se puede leer, esencialmente, como un intento por parte de la Unión Europea para imponer elementos restrictivos de sus propias normas de derecho de autor a los países del Mercosur.

Hace pocas semanas, Greenpeace Holanda filtró un nuevo borrador del TLC Mercosur-Unión Europea, aparentemente de julio de 2017, en el cual se incluye el capítulo de propiedad intelectual. Este nuevo borrador muestra la enorme cantidad de áreas en las que existe falta de acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. En la sección dedicada al derecho de autor, el texto consolidado (es decir, aquellas áreas donde hay acuerdo de ambas partes) es solo una pequeña fracción. El resto consiste en propuestas y contrapropuestas de ambas partes. Se advierte fácilmente que, mientras el interés de la Unión Europea es el de aumentar los plazos y áreas de protección de la propiedad intelectual, así como imponer nuevas sanciones penales para las infracciones, los países del Mercosur buscan evitar estándares más altos de propiedad intelectual, incorporar excepciones y limitaciones obligatorias al derecho de autor, y favorecer la identificación y protección del dominio público.

Esta falta casi total de acuerdo es comprensible si tenemos en cuenta el balance internacional entre pagos y cobros por el uso de licencias de propiedad intelectual. Los datos del Banco Mundial al respecto son elocuentes al mostrar la enorme asimetría, como resultado de la cual los países subdesarrollados tienen un gigantesco déficit. El endurecimiento de la propiedad intelectual, por lo tanto, traería como efecto directo un incremento en los pagos por el uso de licencias desde los países subdesarrollados a los países desarrollados.

Tomando en cuenta la historia de las negociaciones de este tipo de TLC, es muy probable que la mayoría de los desacuerdos existentes en el borrador de julio de 2017 terminen saldándose a favor del texto propuesto por la Unión Europea. Dado que los países del Mercosur tienen su interés fundamental en el comercio de productos agropecuarios, se ven obligados a sacrificar sus intereses en otras áreas. Esto es lo que pasó, por ejemplo, en el TLC firmado entre la Unión Europea y Ecuador en noviembre de 2016. Antes de que las negociaciones comenzaran, Ecuador se encontraba discutiendo un nuevo marco de derecho de autor, que preveía reducir el plazo de 70 a 50 años después de la muerte del autor. Sin embargo, el TLC con la Unión Europea incluyó la obligación de que el plazo se fijara en no menos de 70 años después de la muerte del autor, lo cual forzó al gobierno de Ecuador a adoptar ese plazo. El ejemplo del TLC entre Ecuador y la Unión Europea muestra un patrón que se repite en otros TLC entre países desarrollados y subdesarrollados. Las duras medidas de propiedad intelectual son generalmente aceptadas por los países subdesarrollados, dado que generalmente son entendidas como el precio a pagar para obtener ventajas en otros aspectos comerciales.

Debe tenerse en cuenta que, dada la orientación económica de los gobiernos de izquierda del Mercosur en la última década —antes del nuevo auge del neoliberalismo—, hasta el momento ningún país del Mercosur adoptó ADPIC plus a través de tratados de libre comercio. Por esta razón, a diferencia de otros países en los que ADPIC plus ya se encuentra vigente, en los países del Mercosur cualquier avance en la dirección de ADPIC plus representa una grave pérdida para el dominio público. Así, por ejemplo, Uruguay se vería obligado a extender 20 años el plazo de derecho de autor, mientras que Argentina tendría que adoptar sanciones contra la elusión de medidas tecnológicas de protección.

Diferentes perspectivas pero una lucha compartida

A esta altura, es necesario notar que los activistas del dominio público pueden tener distintas perspectivas de acuerdo a la región en la que trabajan. Desde la perspectiva de los partidarios del dominio público de la Unión Europea, este acuerdo puede ser visto como una oportunidad para la inclusión de medidas en favor del dominio público en un acuerdo comercial ADPIC plus estándar. Desde esta perspectiva europea, el texto propuesto por el Mercosur acerca de la importancia de preservar un dominio público robusto y de la necesidad de colaborar para la identificación de materiales que hayan entrado en dominio público (ver el artículo 4.4 del capítulo de propiedad intelectual) representaría una mejora sustancial de la normativa actual de derecho de autor de la Unión Europea (aunque, dado que es una propuesta del Mercosur, es poco probable que prevalezca). Sin embargo, desde la perspectiva de los partidarios del dominio público del Mercosur, cualquier avance en la dirección de ADPIC plus (incluso si fuera un poco más benigno que en otros TLC) representaría un gigantesco daño.

Quizás esta diferencia puede ser resuelta si consideramos esta lucha no como una suma de luchas en cada país o región, sino como una lucha global en defensa del dominio público. Como argumenta Luis Gil Abinader en un artículo reciente muy interesante, la incorporación de ADPIC plus (ya sea en su versión dura o en su versión más benigna) en países que hasta el momento no lo tienen, no solo afecta el acceso a la cultura en esos países individuales, sino que también provoca la pérdida de poder de negociación en el comercio internacional de todo el resto de países que no tienen ADPIC plus, aislando y presionando a estos países a adoptar finalmente ADPIC plus a través de tratados bilaterales o multilaterales, o incluso en el futuro a través de la propia OMC. Como resultado de esto, una nueva ola de barreras al dominio público se consolidaría a nivel global. Por lo tanto, existe también un interés táctico para los partidarios del dominio público de todos los países en continuar oponiéndose fuertemente a ADPIC plus; no es una batalla perdida, y no debería verse de esa manera.

Por supuesto, si el TLC Mercosur-Unión Europea se firmara y entrara en vigencia, sería deseable que terminara resultando lo menos dañino posible para el dominio público, aunque extiendera los plazos y el alcance de la privatización del conocimiento, y estableciera nuevas sanciones penales. Si se incluyeran algunas excepciones obligatorias al derecho de autor, los activistas del dominio público de los países del Mercosur y de la Unión Europea las aprovecharíamos. Pero es necesario recordar que nunca es un buen trato intercambiar medidas ADPIC plus altamente dañinas para el acceso a la cultura por otras cláusulas menos abarcativas que beneficiarían al dominio público en menor proporción.

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Representantes del PIT-CNT y Creative Commons Uruguay se encuentran en Bruselas en ronda de contactos sociales e institucionales referidos al TLC Mercosur-UE

Equipo de CC Uruguay, noviembre 23rd, 2017

Invitados por la Fundación Friedrich Ebert, representantes del PIT-CNT y Creative Commons Uruguay nos encontramos participando en Bruselas de una serie de reuniones y contactos con organizaciones sociales, institucionales y políticas que han estado involucradas en el debate sobre el TLC Mercosur-Unión Europea, actualmente en etapa de negociación.

Desde Creative Commons ya expresamos en un informe nuestra visión crítica respecto principalmente al capítulo de propiedad intelectual incluido en ese acuerdo, que representará un importante perjuicio para la circulación y el acceso a la cultura en los países miembros, y en particular en Uruguay, en tanto extiende el copyright de las obras culturales de 50 años a 70 años post mortem y añade otras cláusulas que se dirigen en el mismo sentido a la privatización del conocimiento.

Esperamos que estas reuniones nos acerquen a una coordinación con organizaciones sociales y políticas europeas que comparten nuestra preocupación, para oponernos a estos y otros aspectos negativos del acuerdo. Asimismo, esperamos poder acceder a textos actualizados sobre el curso de las negociaciones (el último texto filtrado sobre las propuestas y contrapropuestas entre las partes data del año 2016), que deseamos disponibilizar y socializar para contrarrestar la tónica secretista y poco transparente que ha primado en esta negociación. Más preocupante aún es la sensación general de que podría haber un acuerdo firmado antes de fin de año. Si así fuera, se trasladaría luego a los parlamentos nacionales la responsabilidad de aprobar un texto negociado al margen de la sociedad y que incluye cláusulas enormemente perjudiciales para los intereses locales, como la apertura en compras estatales, la apertura del sector de servicios y la pérdida de soberanía en la resolución de controversias. Esos puntos se suman a la ya mencionada problemática del recrudecimiento de las normas de propiedad intelectual, que endurece las restricciones en materia de derechos de autor, derechos de radiodifusión, patentes y denominaciones de origen.

* Foto: Parlamento Europeo. Autor: Pablo Da Rocha. CC BY-SA.

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El tratado de libre comercio Unión Europea-Mercosur dañará los comunes y los derechos de los usuarios

Equipo de CC Uruguay, septiembre 24th, 2017

Publicado originalmente el 20 de septiembre de 2017 en creativecommons.org.

Hoy Creative Commons publicó un análisis del borrador del capítulo de propiedad intelectual del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, que abarca varios aspectos vinculados al derecho de autor. Examinamos cuestiones que irían en detrimento del dominio público y serían perjudiciales para la creatividad, el intercambio y para los derechos de los usuarios en la era digital.

La Unión Europea (UE) y el sub bloque regional de América Latina conformado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay (el Mercosur) han estado negociando un tratado de libre comercio (TLC) desde el año 2000. El TLC UE-Mercosur es expansivo y abarca el comercio en bienes industriales y agrícolas, cambios potenciales en las reglas aplicables a pequeñas y medianas empresas así como a las compras públicas y a las provisiones sobre propiedad intelectual tales como las patentes y el derecho de autor. Las negociaciones para un TLC UE-Mercosur continúan en un momento en que varios de los países afectados -incluidos Argentina, Uruguay, Paraguay e incluso la Unión Europea- se encuentran en un proceso de revisión de sus propias leyes de derecho de autor.

Solo algunos capítulos de los borradores del TLC UE-Mercosur están disponibles para la revisión pública. En noviembre de 2016 la Unión Europea liberó un borrador del capítulo sobre propiedad intelectual, que es la versión más reciente disponible públicamente. Las organizaciones de la sociedad civil y el público son típicamente excluidas de participar en —o incluso observar — las reuniones de negociación.

Las negociaciones del TLC UE-Mercosur tienen lugar en un entorno donde un nivel creciente de políticas de derecho de autor están siendo creadas a través de acuerdos de comercio multilaterales. Hay varias negociaciones en marcha, incluyendo el Tratado Trans-Pacífico (TPP), y la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Cada uno de estos acuerdos incluyen cláusulas que regulan la propiedad intelectual, y las recientes rondas de negociaciones de estos pactos comerciales muestran que cuando se pone el derecho de autor sobre la mesa, hay una presión significativa para incrementar drásticamente las posibilidades que tienen los titulares de derechos de solicitar medidas de persecución y ejecución forzada de sus derechos, junto con presiones para aumentar los plazos de duración del derecho de autor y exigir sanciones más severas por infracción. Mientras que las demandas de los titulares de derechos son completamente atendidas, hay muy poca consideración para los derechos del público. Se minimizan las limitaciones y excepciones al derecho de autor o directamente no se contemplan. En el texto vemos la mano invisible (y poderosa) de la Unión Europea, que desea exportar las cláusulas más beneficiosas para los titulares de derechos (tales como plazos de protección más largos y armonizados), pero solo quiere permitir lo mínimo posible cuando se trata de limitaciones y excepciones (admitiendo únicamente la copia temporal).

  • La extensión de los plazos de protección del derecho de autor es innecesaria e injustificada: el capítulo borrador sobre propiedad intelectual propone extender la duración del plazo de protección para aquellos países que todavía no adhieren al plazo de +70 post-mortem. Incrementar la duración de la protección del derecho de autor demora el ingreso de las obras al dominio público, donde pueden ser utilizadas por cualquiera para cualquier propósito. También exacerba problemas relacionados al largo plazo de protección, como el problema de las obras huérfanas.
  • Los derechos de los usuarios deben ser protegidos mediante la expansión de las limitaciones y las excepciones: la protección del derecho de autor y las medidas de penalización siempre deben regularse reconociendo y defendiendo los derechos de los usuarios en el ecosistema del derecho de autor. Pero el capítulo de propiedad intelectual no incluye salvaguardas similares a las incluidas en los últimos acuerdos comerciales y en los acuerdos internacionales de derecho de autor que promueven y protegen el balance en el derecho de autor.
  • La remuneración obligatoria frustra las intenciones de algunos usuarios de Creative Commons: el capítulo de propiedad intelectual incluye una cláusula que requeriría la remuneración obligatoria para los intérpretes y productores de obras musicales. Esa cláusula puede ser bien intencionada, pero interferiría con la operación de algunas licencias de Creative Commons al requerir un pago incluso cuando la intención del autor es compartir su obra con el mundo de manera gratuita.
  • Las medidas tecnológicas de protección no deben limitar el ejercicio de los derechos de los usuarios: el capítulo de propiedad intelectual incluye prohibiciones para aquellos que eludan medidas tecnológicas de protección para obtener acceso a una obra, así como una cláusula que prohibiría la creación y el intercambio de tecnologías que podrían permitir a un usuario eludir medidas tecnológicas de protección. El problema es que esta cláusula no tiene en cuenta situaciones donde los usuarios deberían poder utilizar una limitación o excepción, pero no pueden debido a las prohibiciones existentes para evadir una medida tecnológica.
  • Las órdenes judiciales preventivas contra infracciones “inminentes” dañan la libertad de expresión y la certeza jurídica: el capítulo de propiedad intelectual introduce la idea de que una orden judicial podría ser impuesta tanto a los infractores potenciales como a los intermediarios (incluyendo a los proveedores de servicios de Internet) por infracción “inminente” a los derechos de autor que aún no han ocurrido.
  • Las negociaciones de los acuerdos comerciales deben ser transparentes e involucrar al público: las negociaciones de acuerdos comerciales necesitan ser transparentes y participativas. No lo son. El secretismo demostrado en la negociación del TPP y otros TLC dejaron a las organizaciones de la sociedad civil como Creative Commons y al público en general en una desventaja extrema, ya que solo unos pocos sectores privilegiados invitados al círculo cerrado de las negociaciones tuvieron sus intereses plenamente considerados.

Pueden leer nuestro documento de análisis completo aquí.

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TPP: una amenaza directa al interés público y a los bienes comunes

Equipo de CC Uruguay, noviembre 29th, 2015

tpp

A continuación, traducimos al castellano el llamado a la acción de Creative Commons sobre el Acuerdo Trans-Pacífico, un tratado comercial promovido por Estados Unidos y que involucra también a México, Perú, Chile, Japón, Australia, Nueva Zelanda, Malasia, Brunei, Singapur, Vietnam y Canadá.


¡Detengamos el TPP!

Luego de cinco años de negociaciones secretas entre gobiernos y el lobby corporativo, el público finalmente ha podido leer el texto del Acuerdo Trans-Pacífico (TPP por sus siglas en inglés), y el panorama no es alentador.

Las cláusulas que tratan sobre la propiedad intelectual amenazan directamente al interés público y a los bienes comunes. Creemos que el TPP debe ser rechazado, y necesitamos que todos los que se opongan a este ataque a los bienes comunes lo rechacen junto con nosotros.

Agrega tu nombre para oponerte al TPP.

El TPP aumenta en 20 años el plazo de los derechos de autor en la mitad de los países que participaron en las negociaciones. Eso no tiene sentido. Los derechos de autor ya tienen una duración excesiva: la vida del autor más 50 años en la mayoría de los países del mundo.

Y extender los derechos de autor tiene costos reales. Nueva Zelanda estima que dicha extensión le costará a la ciudadanía unos US$ 55 millones al año. En Canadá, puede exceder los US$ 100 millones al año.

Todos saldremos perdiendo cuando millones de obras creativas sean privatizadas y quitadas del dominio público, donde pueden ser utilizadas libremente.

No es muy tarde para hacer sentir nuestra voz. Los gobiernos participantes ahora tienen que decidir si efectivamente lo ratifican o no.

Pensamos que el TPP debe ser rechazado. ¿Estás de acuerdo?

Solo una oposición contundente podrá parar el TPP, y esta oposición comienza con tu firma y con tus críticas en su contra. ¡Firma hoy!


Mientras tanto, en la región del Mercosur la posibilidad de un tratado de libre comercio con la Unión Europea también está amenazando al interés público y a los bienes comunes culturales. Al igual que el TPP, el TLC Mercosur – Unión Europea busca aumentar el plazo de derecho de autor a 70 años post-mortem, lo cual resultaría en la privatización de 20 años de patrimonio cultural uruguayo. Esta amenaza está latente y debemos estar alertas para detenerla entre todos.

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