dominio público

Las reproducciones de obras en el dominio público deben permanecer en el dominio público

Equipo de CC Uruguay, noviembre 25th, 2019

Publicamos la traducción al castellano del comunicado de Creative Commons «Reproductions of Public Domain Works Should Remain in the Public Domain», publicado por Claudio Ruiz y Scann bajo licencia CC BY. También fue publicado en el blog de Taller de Digitalización.


Ha llamado la atención de Creative Commons que hay un incremento en el uso de licencias Creative Commons por parte de instituciones culturales sobre reproducciones fotográficas y digitalizaciones 3D de objetos tales como esculturas, bustos, grabados e inscripciones, entre otros, que están indisputablemente en el dominio público a nivel global. Un ejemplo reciente es la reproducción del busto de Nerfetiti de 3000 años de antigüedad, en exhibición en el Museo Neues en Berlín, que el museo licenció bajo CC Atribución – No Comercial – Compartir Igual. Las prácticas de las instituciones varían enormemente, desde utilizar una licencia CC Atribución hasta nuestra licencia más restrictiva —una CC Atribución – No Comercial – Sin Obras Derivadas.

La mayoría de estos objetos han estado en el dominio público desde hace un largo tiempo, incluso muchos de ellos nunca han estado bajo derecho de autor. El titular de los derechos de autor es la única persona que puede aplicar una licencia Creative Commons a una obra. Si la obra está en el dominio público, no se debe aplicar ninguna licencia de derecho de atuor, y en el caso de las licencias Creative Commons, que fueron diseñadas solamente para operar allí donde todavía existen derechos de autor, la aplicación de una licencia Creative Commons es inefectiva. En estos casos, si acaso, la marca del dominio público o la herramienta de dedicación al dominio público CC0 deben ser aplicadas para confirmar el estado de dominio público global.

Algunas de estas reivindicaciones de derechos están siendo hechas sobre las reproducciones fotográficas y las digitalizaciones 3D de los objetos, no necesariamente sobre los objetos en sí mismos. Sin embargo, la digitalización por sí misma no crea derechos de autor o derechos conexos porque para una amplia mayoría de jurisdicciones no hay ninguna originalidad involucrada en realizar una reproducción digital fidedigna de obras creativas. En la mayoría de los casos, estas reproducciones siguen estándares de la industria bien establecidos, con propósitos de preservación. Incluso cuando estas digitalizaciones son el resultado de trabajo calificado, estas reproducciones son aún insuficientemente creativas para que se les otorgue protección de derechos de autor prácticamente en cualquier país.

En algunos de estos casos, la aplicación de licencias Creative Commons ha sido realizada sobre objetos en disputa, donde la custodia cultural y la propiedad de estos objetos es el tema de discusiones legales, políticas y diplomáticas. Creative Commons está explorando esta cuestión y reconoce que las licencias CC no abordan estos temas lo suficiente. Sin embargo, en estos casos, es particularmente relevante prestarle atención a las prerrogativas culturales que les pertenecen a las comunidades de origen, incluyendo decisiones sobre la digitalización y las condiciones y restricciones de acceso. [ver referencia]

Las licencias Creative Commons son herramientas para permitir a los usuarios entender mejor qué permisos se le conceden al público por parte del creador de la obra original. Cuando una licencia CC se aplica mal, se socava la habilidad de las licencias CC para ser una señal estándar que comunica permisos de derecho de autor. Etiquetar mal las obras crea confusión en quienes quieran reutilizar las obras y limita los derechos del público a beneficiarse de un bien común global.

Reconocemos que en algunos casos las instituciones de patrimonio cultural utilizan las licencias CC para obtener crédito por su trabajo o para indicar el origen de las reproducciones digitales. Hay herramientas tecnológicas más apropiadas y mejores para alcanzar ese objetivo, incluyendo metadatos y estándares de legibilidad por máquinas.

Por último, entendemos las preocupaciones sobre ingresos y ganancias que algunas instituciones culturales expresan cuando evalúan políticas de acceso abierto. Sin embargo, reclamar derechos de autor sobre obras en el dominio público es una conversación diferente, que no pertenece al mismo espacio que la discusión sobre cómo elaborar estrategias exitosas para obtener ganancias. En todo caso, hay una cantidad creciente de evidencia que muestra que los costos asociados para licenciar imágenes empequeñecen las potenciales ganancias o los flujos de ingresos por licenciar imágenes. [ver paper 1, paper 2, paper 3]

Las licencias Creative Commons no son herramientas que deban ser usadas para limitar la posibilidad de descubrir, compartir y reutilizar el dominio público. Las instituciones culturales deben adoptar políticas de acceso abierto como parte de sus misiones institucionales de garantizar el acceso a la cultura y a la información al público.

Creative Commons está haciendo esfuerzos para ofrecer más entrenamiento y actividades educativas sobre acceso abierto a las instituciones culturales. También estamos trabajando en alianza con la Fundación Wikimedia en una Declaración sobre Acceso Abierto al Patrimonio Cultural, que esperamos lanzar en nuestra Cumbre Global en mayo de 2020. Charlá con nosotros en @openglam.

No Comments »

Clase sobre derecho de autor, licencias libres y dominio público en Humanidades

Equipo de CC Uruguay, octubre 15th, 2019

El viernes 11 de octubre estuvimos en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de Universidad de la República, brindando una clase dentro del Espacio de Formación Integral «Digitalización y cultura letrada en el marco de las Humanidades Digitales», cuyos docentes referentes son Alejandro Gortázar, Lucía Alonso e Ignacio Saraiva.

La clase sirvió para conversar y aprender sobre aspectos básicos del derecho de autor, las licencias libres y el dominio público, con el fin de hacer viables los proyectos de digitalización y puesta a disposición en Internet de la cultura letrada.

Agradecemos la invitación y esperamos seguir colaborando en futuras actividades académicas.

No Comments »

¡Feliz 2019! ¡Feliz Día del Dominio Público!

Equipo de CC Uruguay, enero 1st, 2019

Como cada año nuevo, este 1° de enero se festeja en todo el mundo el Día del Dominio Público. El festejo se debe a que este día caen las restricciones de copyright de las obras de aquellos autores y autoras que fallecieron hace 50 años (o 70 años en algunos países). Esto quiere decir que a partir de las cero horas de 2019, en Uruguay podemos acceder, copiar, digitalizar, adaptar, modificar y distribuir las obras de todos los autores y autoras que murieron en 1968, tanto de nuestro país como extranjeros, sin necesidad de pedir permiso.

Entre los autores y autoras de Uruguay que ingresan en dominio público este año se destacan el narrador y político Justino Zavala Muniz, el escritor José Monegal, el pintor Carmelo de Arzadun y la coreógrafa Violeta López Lomba, entre otros. Un caso especial es el de la activista anarquista, feminista y periodista española Juana Rouco Buela, que publicó en Montevideo el diario anarquista La Nueva Senda a principios del siglo XX. La lista completa de autores de Uruguay que entran en dominio público el 1° de enero se puede consultar en autores.uy, la base de datos de autores y obras de Uruguay, donde ya se puede acceder también a algunas de sus obras. Durante todo el 2019 autores.uy trabajará en la digitalización de obras de estos autores para seguir facilitando que el patrimonio cultural esté disponible de manera libre y gratuita en Internet. Otros sitios destacados donde se pueden encontrar algunas las obras de autores que ingresaron en dominio público son el repositorio Anáforas, de la Facultad de Información y Comunicación de la Universidad de la República, el acervo en línea del Museo Nacional de Artes Visuales y el repositorio digital de la Biblioteca Nacional.

Además de las obras de autores de Uruguay, este año también llegan al dominio público las obras de autores y autoras de otros países, entre las que se encuentran las de Marcel Duchamp, Martin Luther King, Enid Blyton, Edna Ferber, Alice Guy, Carl Theodor Dreyer, Helen Keller, Upton Sinclair, John Steinbeck, Red Foley, León Felipe, Zofia Kossak-Szczucka, Lucio Fontana y Salvatore Quasimodo. En Wikipedia es posible acceder a una lista más extensa de autores de todo el mundo, fallecidos en 1968, que ingresan en dominio público en nuestro país.

Además de los festejos, el Día del Dominio Público se organiza en todo el mundo con el propósito de recordar la importancia de defender al dominio público frente a los intentos de privatización a través de aumentos en los plazos de copyright. En Uruguay, desde hace algunos meses la Cámara Uruguaya del Disco ha manifestado su intención de que se extienda el plazo de propiedad intelectual sobre los fonogramas, lo cual perjudicaría la preservación y el acceso a la música, poniendo una gran cantidad de grabaciones en riesgo de perderse.

Por otro lado, Uruguay es uno de los pocos países del mundo que todavía tiene lo que se conoce como dominio público pagante, un mecanismo por el cual el uso del dominio público puede estar sujeto a una tarifa, lo cual dificulta la circulación, la preservación y el acceso al patrimonio cultural. Además, nuestro país se encuentra envuelto en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio Mercosur-Unión Europea, que, en caso de aprobarse, sería una muy mala noticia para el dominio público.

Para conocer más detalles sobre la importancia del dominio público para el acceso a la cultura, Wikimedia Uruguay y Creative Commons Uruguay desarrollaron el sitio web dominiopublico.uy, donde se puede acceder a datos sobre el estado del dominio público en Uruguay, listas de obras que ingresaron en dominio público en los últimos años y materiales de difusión.

Para finalizar, como regalo, les compartimos los enlaces a tres libros de José Monegal digitalizados especialmente para este día por el equipo de autores.uy: 12 cuentos, Nuevos cuentos y Cuentos de milicos y matreros.

¡Feliz 2019! ¡Feliz Día del Dominio Público!


Imagen: Playa Ramírez (1932) de Carmelo de Arzadun. Obra en dominio público puesta a disposición por el Museo Nacional de Artes visuales. Fuente: MNAV.

No Comments »

¿Por qué pagamos el dominio público en Uruguay?

Equipo de CC Uruguay, octubre 3rd, 2018

La cultura es algo que aprendemos y hacemos los humanos en sociedad. Como tal, no es un derecho. Lo que es un derecho es participar libre y activamente de los beneficios que genera la construcción colectiva de la cultura. Y es necesario porque, en el capitalismo, la mercantilización y el fetichismo que la sostiene, es decir, el conjunto de creencias que la convierte en una mercancía “especial”, que da prestigio, que confiere a sus poseedores pertenencia y estatus, limita la participación de las personas en la cultura y, entre otras cosas, la hace depender de su capacidad de compra. Nadie pondría en duda que una fórmula matemática es patrimonio de la humanidad, pero la cosa se pone más difícil cuando se trata de obras que cotizan en el mercado de bienes simbólicos.

La ideología del “acceso”, la que postula que existen determinados “altos” valores culturales a los que todos deberíamos acceder, ha tenido diferentes contenidos en la historia del Estado en Uruguay, y fue casi siempre más democrática que el elitismo clasista y racista también presente en nuestras clases dominantes. La cultura podría pensarse como un bien común pero es muy difícil que se la compare con el agua o el suelo, que gozan de buena salud en cierto imaginario de izquierda. En Uruguay cuando un autor muere, los herederos pueden explotar sus obras durante 50 años, luego las obras pasan a dominio público. Sin embargo, junto con Argentina, tenemos el triste privilegio de haber privatizado el dominio público (lo que se llama “dominio público pagante”). Para ser bien esquemático, si alguien quiere estrenar una obra de Shakespeare en Uruguay, tiene que pagar.

La “Ley de derechos de autor”, promulgada en diciembre de 1937, crea el Consejo de Derecho de Autor (actualmente en el MEC), quien administra y custodia el dominio público. En tanto trabajadores, los autores no son amigos ni socios de los empresarios de la cultura y es entendible que defiendan el derecho de autor como resguardo ante usos y abusos de su trabajo.

Lo que no parece razonable es defender el dominio público pagante, con el argumento de que beneficia a la cultura, porque pese a que la ley en su formulación original hacía referencia a que lo recaudado por dominio público pagante se destinaría “preferentemente a Servicios de Arte y Cultura”, lo cierto es que alimenta dos fondos para sectores específicos de la cultura: el de teatro desde 1992, (a través de la Ley 16.297 que crea el Fondo Nacional de Teatro) y el de música desde 1994 (a través de la ley 16.624 que crea el Fondo Nacional de la Música). Esto sin considerar la necesidad, mucho más importante, de rechazar de plano cualquier intento de privatización de lo que nos pertenece a todos y todas.

Otro asunto a considerar es que AGADU es quien recauda el dinero del dominio público pagante, por lo que cobra una comisión por el trabajo administrativo que puede alcanzar hasta un 40%. Además de recaudar, AGADU integra el Consejo de Derechos de Autor, y las dos comisiones que gestionan los Fondos Nacionales de música y teatro. En las dos comisiones que gestionan los fondos, la ley establece la participación de AGADU. Sin embargo en el Consejo la decisión es política. No hay nada dramático ni ilegal en esto, pero tal vez es hora de debatir pública y abiertamente este estado de situación que hoy damos por hecho.

Hay muchas razones para discutirla. Unas tienen que ver con cuestiones ideológicas y de principios nada menores, respecto a los bienes comunes y al goce de lo producido colectivamente. Pero también hay razones bien concretas, el presupuesto nacional en cultura es una de ellas. De 2012 hasta hoy, por los datos que brinda la propia AGADU, lo que se paga al MEC por dominio público oscila entre los 3 millones de pesos y los 7 millones (cifra que solamente se alcanzó el año pasado). Una cifra que a juzgar por los créditos destinados a cultura en el Presupuesto Nacional es casi insignificante.

Según un artículo de Hernán Cabrera publicado recientemente, el presupuesto de cultura en Uruguay alcanza los 1.800 millones de pesos en 1999, y únicamente entre 2011 y 2014 se superó ese presupuesto histórico. Aún comparando las cifras de recaudación del dominio público con los fondos y premios que se destinan a las artes en Uruguay (los Fondos Concursables solamente son casi 20 millones de pesos), alcanza para plantear la necesidad de discutir la existencia de dos fondos nacionales destinados a dos manifestaciones artísticas específicas.

La oportunidad de discutir estos temas públicamente están servidas. En este momento el Poder Ejecutivo tiene en sus manos una propuesta de “Ley Nacional de Cultura y Derechos Culturales”, cuyotexto fue publicado en  la revista del CLAEH hace poco. La ley plantea la creación de un Fondo Nacional de Cultura, que agruparía y gestionaría todos los fondos para la cultura existentes, incluidos los de música y teatro. La ley propone otras cosas bien importantes como la creación de un Ministerio de Cultura y Derechos Culturales, pero la creación del Fondo Nacional es un primer paso imprescindible para comenzar a dar coherencia, transparencia y racionalidad a la gestión del presupuesto nacional destinado a la cultura. Además de abrir otros debates, también necesarios, sobre la implementación de este Fondo y los mecanismos de acceso de la ciudadanía.

Si bien hay muchas cosas a modificar en la “Ley de derechos de autor”, que se están debatiendo en este momento en el Parlamento, desde 1937 el dominio público pagante sigue en pie pese a los retoques de 2003 y a la situación actual. Lo que parece importante hacer hoy es poner en discusión la importancia, e incluso la legitimidad, de mantener en el orden jurídico, en la discusión ideológica y en la práctica, el dominio público pagante en Uruguay.

 

Alejandro Gortázar


Texto publicado originalmente en el Nº 23 de Hemisferio Izquierdo, dedicado a Bienes comunes, así como en el blog Sujetos.

No Comments »

Jornadas Académicas de Humanidades Digitales y Abiertas

Equipo de CC Uruguay, agosto 5th, 2018

Los días 6 y 7 de agosto se realizarán las Jornadas Académicas «La enseñanza, la investigación y la extensión en entornos digitales», organizadas por el Programa de Humanidades Digitales y Abiertas (PHDA) de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FHCE).

Las jornadas buscan ofrecer un espacio de formación, planificación, intercambio y debate en torno a las humanidades digitales. Tendrán un énfasis importante en las oportunidades para el acceso abierto al conocimiento en entornos digitales.

Creative Commons Uruguay participará en las jornadas académicas con charlas y talleres sobre digitalización del dominio público, derechos de autor, licencias Creative Commons y acceso a materiales de estudio.

La información completa de las jornadas académicas se encuentra en este enlace. Todas las actividades se realizarán en Sala del Consejo, Avenida Uruguay 1695. A continuación compartimos el programa de actividades.


Lunes 6 de agosto de 2018

9.30: Apertura de la actividad a cargo de Álvaro Rico.

10 a 11 horas: Charla sobre el portal Colibrí, a cargo de Lic. Mabel Seroubian (SECIU), encargada del repositorio.

Pausa café

11.30 a 12.30 horas: Eugenia Villarmarzo, Jimena Blasco, Bruno Gentile, Gastón Lamas, Laura Moraiti y Camila Gianotti (Laboratorio de Arqueología del Paisaje y Patrimonio, LAPPU): «Recursos digitales para el trabajo colaborativo en patrimonio».
Gonzalo Figueiro: «Los modelos 3D y el registro esqueletal prehistórico»(Antropología Biológica)

13 a 14 horas: Archivos digitales de la Biblioteca Nacional
Elena Romiti: «Entre lo público y lo privado: el archivo digital de María Eugenia Vaz Ferreira»
Carina Blixen: «Historia y logros de la Plataforma digital Delmira Agustini»
Néstor Sanguinetti: «Posibles articulaciones de las Humanidades digitales en Enseñanza Secundaria»

Pausa

15.30 a 16.30: Educación en entornos digitales.
Adrian Márquez Rabuñal: «Uso de la «lectura distante» para el análisis de textos. El testimonio de un sobreviviente del Holocausto»
Carolina Nemeth: «Posibilidades y dificultades de la tecnología en el aula»

Pausa café

17 a 18: Las Humanidades Digitales y los archivos del pasado reciente. Carlos Demasi y Sandra Pintos Llovet, Centro de Estudios Interdisciplinarios Uruguayos (CEIU).

18.30 a 20: Conferencia de Leonardo Funes, presidente de la Asociación de Humanidades Digitales de Argentina.

Martes 7 de agosto

9.30 a 12.30 horas: Introducción a la digitalización del dominio público, derechos de autor y licencias Creative Commons (Autores.uy)

14 a 17 horas: Taller de Digitalización (Autores.uy)

17 a 18 horas: «Derechos de autor y acceso a los materiales de estudio en la era digital», Patricia Díaz Charquero.

Actualización: compartimos algunas fotos de la participación de CC Uruguay en las Jornadas Académicas de Humanidades Digitales y Abiertas el martes 7 de agosto.

No Comments »

El dominio público llega a la Feria del Libro de Buenos Aires

Equipo de CC Uruguay, mayo 8th, 2018

Les compartimos la novedad de autores.uy, que va a participar en una mesa sobre dominio público en el stand Montevideo de la Feria del Libro de Buenos Aires este 9 de mayo a las 19:15 hs.

El dominio público llega a la Feria del Libro de Buenos Aires

No Comments »

Derecho de autor en el tratado de libre comercio Mercosur-Unión Europea: pocas mejoras y muchos retrocesos

Equipo de CC Uruguay, abril 8th, 2018

Por Timothy Vollmer. Publicado originalmente en inglés el 6 de abril de 2018 en creativecommons.org, bajo licencia CC BY.

Un borrador recientemente filtrado del tratado de libre comercio Mercosur-Unión Europea muestra pequeñas mejoras en el capítulo sobre propiedad intelectual. Parece que la extensión innecesaria e injustificada de 20 años de duración del derecho de autor ahora se elimina del acuerdo, y las partes han introducido cierta flexibilidad para que los usuarios eviten las medidas tecnológicas de protección con el fin de ejercer sus derechos. Pero en su mayor parte, las negociaciones continúan favoreciendo un mayor endurecimiento de los derechos de autor a expensas de las protecciones para los derechos de los usuarios y los bienes comunes. Como explicamos a continuación, las medidas para proteger el dominio público continúan diluidas, la disposición que requiere una compensación obligatoria -independientemente de que los creadores la quieran o no- se mantiene y la sección de excepciones y limitaciones al derecho de autor se reduce a un mínimo.

El año pasado, en colaboración con varios capítulos de nuestra red global, Creative Commons publicó un análisis que abarca diversos temas relacionados con el derecho de autor presentados en un borrador del capítulo de propiedad intelectual del tratado de libre comercio Mercosur-UE.

La Unión Europea (UE) y el Mercosur han estado negociando este tratado de libre comercio (TLC) desde el año 2000. El tratado es expansivo y se ocupa de aspectos tan dispares como el comercio de bienes industriales y agrícolas, cambios potenciales a las reglas que rigen a las pequeñas y medianas empresas, compras gubernamentales y disposiciones de propiedad intelectual, incluyendo los derechos de autor y las patentes. En nuestro análisis del año pasado, examinamos cuestiones que afectarían el dominio público, la creatividad y el intercambio de conocimiento, así como los derechos de los usuarios en la era digital.

Las negociaciones del TLC entre el Mercosur y la UE tienen lugar en un entorno en el que se está definiendo de manera creciente la regulación de derecho de autor a través de acuerdos comerciales multilaterales. En nuestro informe, los principales puntos que discutimos fueron los siguientes:

  • los plazos de derecho de autor no deben extenderse,
  • los derechos de los usuarios deben protegerse expandiendo las limitaciones y excepciones al derecho de autor,
  • la remuneración obligatoria interfiere con el licenciamiento Creative Commons,
  • las medidas tecnológicas de protección no deben limitar el ejercicio de los derechos de los usuarios.

También recordamos el principio de sentido común según el cual las negociaciones de tratados comerciales deben ser transparentes e involucrar a la ciudadanía, no secretas y decididas a puerta cerrada.

Desde nuestro análisis del año pasado, ha habido dos nuevos borradores filtrados del capítulo sobre propiedad intelectual. Uno fue publicado por Greenpeace en diciembre de 2017 en base a la 28ª ronda de negociaciones. Otro fue publicado la semana pasada por el sitio web bilaterals.org, basado en el texto consolidado tal como quedó al final de la 32ª ronda de negociaciones que finalizó el mes pasado.

Como Jorge Gemetto escribió en el blog de la Asociación Communia, el borrador del capítulo de propiedad intelectual filtrado por Greenpeace reveló un gran desacuerdo entre las partes.

«Se advierte fácilmente que, mientras el interés de la Unión Europea es el de aumentar los plazos y áreas de protección de la propiedad intelectual, así como imponer nuevas sanciones penales para las infracciones, los países del Mercosur buscan evitar estándares más altos de propiedad intelectual, incorporar excepciones y limitaciones obligatorias al derecho de autor, y favorecer la identificación y protección del dominio público.»

Como lo advierte Gemetto, existe un gran desbalance entre el poder de negociación de cada parte, y la UE claramente tiene la ventaja. Estando la UE ya alineada con el marco restrictivo de propiedad intelectual «TRIPS Plus«, busca exportar a otros lugares estas medidas de incremento de la protección y su aplicación.

Finalmente, llegamos al borrador del capítulo de propiedad intelectual filtrado recientemente que publicó bilaterals.org. Hay algunos cambios importantes desde la versión publicada por Greenpeace.

La mención del dominio público se diluirá y quedará sepultada

La filtración de Greenpeace de diciembre de 2017 encontró que las partes discutían si (y cómo) debía mencionarse el apoyo al dominio público en el Artículo 4 (Principios). La UE propuso el texto: «Las Partes reconocen la importancia de un dominio público robusto, rico y accesible», mientras que los países del Mercosur abogaron por: «Las Partes tendrán debidamente en cuenta la necesidad de preservar un dominio público robusto, rico y accesible, y cooperarán entre sí para identificar los diferentes materiales que han ingresado en dominio público».

La versión de la UE ganó. El texto consolidado compartido por bilaterals.org ahora dice: «Las Partes reconocen la importancia de un dominio público robusto, rico y accesible». Además, una nota en el documento mueve el texto de la sección «Principios» a la sección «Cooperación».

La remuneración obligatoria permanece

La borrador anterior, publicado por Greenpeace, mostraba que las partes discutían si habría una remuneración obligatoria (Artículo 9.6) para los intérpretes, ejecutantes y productores de música. La UE quería que el texto dijera: «Las Partes otorgarán un derecho para garantizar que el usuario pague una única remuneración equitativa a los artistas intérpretes o ejecutantes y productores de fonogramas, si un fonograma publicado con fines comerciales, o una reproducción de dicho fonograma, se utiliza para la transmisión por medios inalámbricos o para cualquier comunicación al público.» El Mercosur quería que este derecho fuera opcional, sugiriendo que el texto dijera: «Las Partes pueden otorgar…».

La versión de la UE ganó. El texto consolidado ahora dice «otorgarán». Este cambio muestra un esquema que se repite en las negociaciones: las disposiciones que tienen que ver con la aplicación de la propiedad intelectual y la protección de los titulares de derechos son obligatorias («deberán»), mientras que las disposiciones que beneficiarían a los usuarios y al interés público son solo opcionales («pueden»). Este tipo de disposición interferiría con el funcionamiento de algunas licencias Creative Commons, exigiendo un pago incluso cuando la intención del autor es compartir su trabajo creativo con el mundo de forma gratuita.

La extensión del plazo de derecho de autor fue puesta en suspenso

El borrador filtrado por Greenpeace reveló que las partes continuaban discutiendo sobre el plazo de derecho de autor (Artículo 9.7). La UE quería la vida de autor + 70 años, mientras que el Mercosur quería la vida + 50 años.

El texto consolidado ahora dice «transcurrirá durante la vida del autor y no menos de 50 años o por 70 años cuando así lo disponga la legislación nacional de las Partes…».

La versión del Mercosur ganó porque el texto indica que se aplicarán los términos nacionales existentes. Esta es una mejora significativa en el sentido de que no obliga a aumentar el plazo a los países que tienen un plazo más corto. Ampliar aún más los plazos de derecho de autor no hace nada por promover la creación de nuevas obras, e incluso exacerba los desafíos relacionados con los plazos extensos, como el problema de las obras huérfanas.

Las excepciones y limitaciones fueron reducidas al mínimo

La filtración de Greenpeace mostró que las partes discutían sobre el alcance de la sección sobre limitaciones y excepciones (Artículo 9.9). El Mercosur quería incluir una lista no exhaustiva de usos aceptables para ser cubiertos bajo limitaciones y excepciones, incluyendo la crítica, la cobertura de noticias, la enseñanza y la investigación.

Sin embargo, el texto consolidado publicado por bilaterals.org no incluye la lista no exhaustiva. En su lugar, esencialmente vuelve a apoyarse en el texto de la regla de los tres pasos («Cada Parte establecerá excepciones y limitaciones a los derechos exclusivos solo en ciertos casos especiales que no entren en conflicto con la explotación normal de la obra y no perjudiquen injustificadamente los intereses legítimos de los titulares de derechos»).

La protección del derecho de autor y las medidas de aplicación de dicha protección siempre deben equilibrarse con consideraciones de interés público; en otras palabras, los derechos de los autores siempre deben limitarse, reconociendo y defendiendo los derechos de los usuarios en el ecosistema del derecho de autor. El texto consolidado solo proporciona una mínima consideración para los derechos de los usuarios.

Una cierta flexibilidad para ejercer los derechos bajo los esquemas de medidas tecnológicas de protección

Por último, la versión publicada por Greenpeace reveló que la UE estaba proponiendo un nuevo texto en torno a las medidas tecnológicas de protección (TPM, por sus siglas en inglés) (Artículo X.15). En ese borrador anterior, no se incluía ningún texto que autorizara a eludir las medidas tecnológicas para que un usuario pueda ejercer sus derechos bajo una excepción o limitación.

Sin embargo, el texto consolidado ahora incluye el siguiente texto: «Las Partes (UE: cuando sea permisible de conformidad con su legislación nacional) deberán (UE: podrán) garantizar que los titulares de derechos pongan a disposición del beneficiario de una excepción o limitación los medios para beneficiarse de esa excepción o limitación, en la medida necesaria para beneficiarse de esa excepción o limitación». Por lo tanto, parece que habrá al menos alguna consideración legal para proteger la capacidad de los usuarios de eludir las TPM para ejercer sus derechos bajo una excepción o limitación.

Conclusión

Si bien es positivo que al menos las partes están llegando a la conclusión de renunciar a la extensión innecesaria del plazo de derecho de autor, la mayoría de los cambios en el texto consolidado muestran un persistente endurecimiento de la protección del derecho de autor, que favorece a los titulares de derechos a expensas de los usuarios y de los bienes comunes.

Además, las negociaciones siguen siendo esencialmente secretas y cerradas, con escaso conocimiento público salvo estas útiles filtraciones, y con pocas oportunidades para que la ciudadanía exprese sus preocupaciones. Es preciso reformar las negociaciones para apoyar plenamente un proceso que sea transparente, inclusivo y responsable.

No Comments »

Tratado de Libre Comercio Mercosur-Unión Europea: un mal acuerdo para el dominio público

Equipo de CC Uruguay, enero 29th, 2018

Por Jorge Gemetto. Publicado originalmente en inglés en el blog de Communia.

Imagen: «Comercio y transporte mercantil» de Claes Jansz. Visscher II (1608). Grabado en dominio público. Fuente: Rijksmuseum.

Al contrario de lo que esperaban los bloques de países en negociación (y de lo que temían muchas organizaciones sociales), el Tratado de Libre Comercio Mercosur-Unión Europea no fue firmado durante la Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que se llevó a cabo a comienzos de diciembre de 2017 en Buenos Aires. De esta manera, se postergó nuevamente la firma del tratado comercial que se viene negociando desde hace más de 15 años, y que, luego de haber sido enfriado durante la época de los gobiernos izquierdistas en América del Sur, cobró nuevamente velocidad tras la llegada de gobiernos neoliberales a Brasil y Argentina.

Como muchos otros acuerdos multilaterales que se han negociado en los últimos años (TPP, TTIP, etc), el TLC Mercosur-Unión Europea abarca una gran cantidad de áreas (no todas estrictamente relacionadas con el comercio) que van desde el intercambio de bienes hasta los movimientos de capitales, medidas fitosanitarias, comercio electrónico y propiedad intelectual. El área de negociación relacionado con la propiedad intelectual es sumamente amplio, incluyendo patentes, marcas, indicaciones geográficas y derecho de autor, entre otros temas.

De ADPIC a ADPIC plus

En la mayoría de los temas vinculados con la propiedad intelectual, el TLC Mercosur-Unión Europea avanza más allá de las obligaciones internacionales impuestas en 1994 con el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual vinculados con el Comercio (ADPIC), en el marco de la OMC. ADPIC estableció un piso regulatorio mínimo sobre propiedad intelectual que obligó a una gran cantidad de países, incluyendo a los del Mercosur, a modificar sus leyes, estableciendo restricciones a la circulación del conocimiento y afectando negativamente al dominio público. En el ámbito del derecho de autor, ADPIC fijó el plazo mínimo de monopolio privado sobre las obras en la vida del autor más 50 años, implicando para países como Uruguay, que en aquel momento tenía un plazo de 40 años, un cambio profundo. También ADPIC forzó a los países a establecer sanciones penales para las infracciones a la propiedad intelectual a escala comercial, así como a utilizar para los programas de computación el mismo marco regulatorio que el aplicado a las obras literarias. Si bien algunas de estas medidas ya se encontraban en el Convenio de Berna y en otros tratados administrados por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, ADPIC estipuló sanciones económicas para los países que no cumplieran las obligaciones, lo cual resultó en una rápida adaptación al nuevo marco regulatorio.

A comienzos del siglo XXI, la OMC entró en una fase de estancamiento en la que los países desarrollados vieron trabadas sus expectativas de nuevas regulaciones centradas en los intereses de los titulares de derechos de propiedad intelectual. Así, la agenda de la propiedad intelectual vinculada al comercio migró desde la OMC hacia tratados de libre comercio bilaterales y multilaterales. A través de estos instrumentos, acordados generalmente entre países desarrollados y países subdesarrollados a instancias de los primeros, se introdujeron nuevas obligaciones que aumentaron las restricciones de propiedad intelectual por encima de lo que ADPIC establecía. Estas nuevas obligaciones por encima de ADPIC se conocen como «ADPIC plus». Las medidas ADPIC plus incluyen, en el ámbito del derecho de autor, el aumento del plazo de monopolio privado sobre las obras hasta la vida del autor más 70 años, así como sanciones a la elusión de medidas tecnológicas de protección, nuevos derechos de exclusividad para organismos de radiodifusión sobre las emisiones, y otras medidas que ponen barreras cada vez más altas al uso libre y al disfrute del dominio público.

Los nuevos borradores del TLC Mercosur-Unión Europea

El TLC Mercosur-Unión Europea, como el TPP, el TTIP y otros del mismo tipo, está siendo negociado con un nivel de secretismo inaceptable para la discusión democrática. Los borradores se han hecho públicos esporádicamente, pero no a través de un proceso transparente de negociación, ni con rendición de cuentas a la ciudadanía o participación verdadera de la sociedad civil organizada. A pesar de esto, de acuerdo a lo que se conoce hasta el momento, se puede afirmar que las medidas relativas a la propiedad intelectual incluidas en el TLC Mercosur-Unión Europea calzan perfectamente en la definición de ADPIC plus. En septiembre de 2017, Creative Commons analizó un borrador de noviembre de 2016 del capítulo de propiedad intelectual. Este borrador incluía medidas altamente preocupantes, como la extensión de los plazos de derecho de autor, la ausencia de cláusulas de limitaciones y excepciones que protegieran los derechos de los usuarios, la remuneración obligatoria para intérpretes y productores de fonogramas, las sanciones legales a la elusión de medidas tecnológicas de protección y la introducción de órdenes judiciales preventivas contra «infracciones inminentes», entre otras medidas ADPIC plus claramente dañinas para el dominio público y el acceso al conocimiento. El borrador de 2016 se puede leer, esencialmente, como un intento por parte de la Unión Europea para imponer elementos restrictivos de sus propias normas de derecho de autor a los países del Mercosur.

Hace pocas semanas, Greenpeace Holanda filtró un nuevo borrador del TLC Mercosur-Unión Europea, aparentemente de julio de 2017, en el cual se incluye el capítulo de propiedad intelectual. Este nuevo borrador muestra la enorme cantidad de áreas en las que existe falta de acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. En la sección dedicada al derecho de autor, el texto consolidado (es decir, aquellas áreas donde hay acuerdo de ambas partes) es solo una pequeña fracción. El resto consiste en propuestas y contrapropuestas de ambas partes. Se advierte fácilmente que, mientras el interés de la Unión Europea es el de aumentar los plazos y áreas de protección de la propiedad intelectual, así como imponer nuevas sanciones penales para las infracciones, los países del Mercosur buscan evitar estándares más altos de propiedad intelectual, incorporar excepciones y limitaciones obligatorias al derecho de autor, y favorecer la identificación y protección del dominio público.

Esta falta casi total de acuerdo es comprensible si tenemos en cuenta el balance internacional entre pagos y cobros por el uso de licencias de propiedad intelectual. Los datos del Banco Mundial al respecto son elocuentes al mostrar la enorme asimetría, como resultado de la cual los países subdesarrollados tienen un gigantesco déficit. El endurecimiento de la propiedad intelectual, por lo tanto, traería como efecto directo un incremento en los pagos por el uso de licencias desde los países subdesarrollados a los países desarrollados.

Tomando en cuenta la historia de las negociaciones de este tipo de TLC, es muy probable que la mayoría de los desacuerdos existentes en el borrador de julio de 2017 terminen saldándose a favor del texto propuesto por la Unión Europea. Dado que los países del Mercosur tienen su interés fundamental en el comercio de productos agropecuarios, se ven obligados a sacrificar sus intereses en otras áreas. Esto es lo que pasó, por ejemplo, en el TLC firmado entre la Unión Europea y Ecuador en noviembre de 2016. Antes de que las negociaciones comenzaran, Ecuador se encontraba discutiendo un nuevo marco de derecho de autor, que preveía reducir el plazo de 70 a 50 años después de la muerte del autor. Sin embargo, el TLC con la Unión Europea incluyó la obligación de que el plazo se fijara en no menos de 70 años después de la muerte del autor, lo cual forzó al gobierno de Ecuador a adoptar ese plazo. El ejemplo del TLC entre Ecuador y la Unión Europea muestra un patrón que se repite en otros TLC entre países desarrollados y subdesarrollados. Las duras medidas de propiedad intelectual son generalmente aceptadas por los países subdesarrollados, dado que generalmente son entendidas como el precio a pagar para obtener ventajas en otros aspectos comerciales.

Debe tenerse en cuenta que, dada la orientación económica de los gobiernos de izquierda del Mercosur en la última década —antes del nuevo auge del neoliberalismo—, hasta el momento ningún país del Mercosur adoptó ADPIC plus a través de tratados de libre comercio. Por esta razón, a diferencia de otros países en los que ADPIC plus ya se encuentra vigente, en los países del Mercosur cualquier avance en la dirección de ADPIC plus representa una grave pérdida para el dominio público. Así, por ejemplo, Uruguay se vería obligado a extender 20 años el plazo de derecho de autor, mientras que Argentina tendría que adoptar sanciones contra la elusión de medidas tecnológicas de protección.

Diferentes perspectivas pero una lucha compartida

A esta altura, es necesario notar que los activistas del dominio público pueden tener distintas perspectivas de acuerdo a la región en la que trabajan. Desde la perspectiva de los partidarios del dominio público de la Unión Europea, este acuerdo puede ser visto como una oportunidad para la inclusión de medidas en favor del dominio público en un acuerdo comercial ADPIC plus estándar. Desde esta perspectiva europea, el texto propuesto por el Mercosur acerca de la importancia de preservar un dominio público robusto y de la necesidad de colaborar para la identificación de materiales que hayan entrado en dominio público (ver el artículo 4.4 del capítulo de propiedad intelectual) representaría una mejora sustancial de la normativa actual de derecho de autor de la Unión Europea (aunque, dado que es una propuesta del Mercosur, es poco probable que prevalezca). Sin embargo, desde la perspectiva de los partidarios del dominio público del Mercosur, cualquier avance en la dirección de ADPIC plus (incluso si fuera un poco más benigno que en otros TLC) representaría un gigantesco daño.

Quizás esta diferencia puede ser resuelta si consideramos esta lucha no como una suma de luchas en cada país o región, sino como una lucha global en defensa del dominio público. Como argumenta Luis Gil Abinader en un artículo reciente muy interesante, la incorporación de ADPIC plus (ya sea en su versión dura o en su versión más benigna) en países que hasta el momento no lo tienen, no solo afecta el acceso a la cultura en esos países individuales, sino que también provoca la pérdida de poder de negociación en el comercio internacional de todo el resto de países que no tienen ADPIC plus, aislando y presionando a estos países a adoptar finalmente ADPIC plus a través de tratados bilaterales o multilaterales, o incluso en el futuro a través de la propia OMC. Como resultado de esto, una nueva ola de barreras al dominio público se consolidaría a nivel global. Por lo tanto, existe también un interés táctico para los partidarios del dominio público de todos los países en continuar oponiéndose fuertemente a ADPIC plus; no es una batalla perdida, y no debería verse de esa manera.

Por supuesto, si el TLC Mercosur-Unión Europea se firmara y entrara en vigencia, sería deseable que terminara resultando lo menos dañino posible para el dominio público, aunque extiendera los plazos y el alcance de la privatización del conocimiento, y estableciera nuevas sanciones penales. Si se incluyeran algunas excepciones obligatorias al derecho de autor, los activistas del dominio público de los países del Mercosur y de la Unión Europea las aprovecharíamos. Pero es necesario recordar que nunca es un buen trato intercambiar medidas ADPIC plus altamente dañinas para el acceso a la cultura por otras cláusulas menos abarcativas que beneficiarían al dominio público en menor proporción.

No Comments »

Cinco organizaciones increíbles que trabajan para proteger y expandir el dominio público

Equipo de CC Uruguay, enero 16th, 2018

Este post fue escrito por Timothy Vollmer para Creative Commons, y traducido y adaptado por Evelin Heidel en el blog Taller de Digitalización, en ambos casos bajo licencia CC BY.

“Grand Prize Winner” del concurso “GIF It Up” 2017 – Creada por Kristen Carter and Jeff Gill de Los Ángeles, California, utilizando el material original (en dominio público) de la Bibliothèque municipale de Lyon. Este gif está disponible con una licencia CC BY-SA.

Creative Commons está participando de la Semana del Copyright, una serie de acciones y discusiones para apoyar principios claves que deberían guiar las políticas de derecho de autor. Todos los días de esta semana, varios grupos estamos tomando diferentes elementos de la ley y abordando lo que está en juego y lo que necesitamos hacer para asegurarnos que el derecho de autor promueva la creatividad y la innovación.

El tópico de hoy para la Semana del Copyright es “El dominio público y la creatividad: las políticas de derechos de autor deberían alentar la creatividad, no obstaculizarla. Los plazos excesivos del derecho de autor inhiben nuestra habilidad para comentar, criticar y re-trabajar nuestra cultura común”.

Las licencias de Creative Commons ayudan a los autores a mantener y administrar sus derechos en los témrinos en los que los autores elijan. Nuestras herramientas del dominio público, por otra parte, les permiten a los autores que quieren dedicar sus obras al dominio público global, hacerlo utilizando la Dedicación al Dominio Público CC0. También facilitan el etiquetado y el descubrimiento de obras que ya están libres de restricciones conocidas de derecho de autor, utilizando la Marca del Dominio Público.

A Creative Commons le importa profundamente el dominio público y no estamos solos en esta preocupación. Hay muchas organizaciones y proyectos increíblemente impactantes, importantes y simplemente interesantes ahí afuera trabajando para destacar, proteger y expandir el dominio público. ¡Aquí hay algunas de nuestras favoritas!

Wikipedia

No solamente Wikipedia provee el punto de partido para cualquiera que quiera aprender sobre qué es el dominio público, también es un recurso educativo excelente para los editores de Wikipedia (y cualquier otra persona) para profundizar en la teoría, la historia y las reglas nacionales específicas alrededor del derecho de autor y el dominio público. Wikimedia Commons (el repositorio multimedia que hospeda las imágenes, los sonidos y los videos que se ven en los artículos de Wikipedia) contienen miles de obras en dominio público, útilmente revisadas y etiquetadas por editores. La Fundación Wikimedia también ha sido bastante activa en llevar adelante una política en defensa del dominio público.

Internet Archive

Cualquiera conoce Internet Archive debido a la poderosa Wayback Machine (la máquina del tiempo), la extendida herramienta de archivado de la web que ha salvado alrededor de 310 billones (!) de páginas web hasta ahora, accesibles para cualquiera. Peor quizás no sepas que Internet Archive es una biblioteca digital masiva, el hogar de 11 milones de libros y textos, 4 millones de grabaciones de audio (incluyendo 160.000 conciertos en vivo), 3 millones de videos (incluyendo un millón de programas de noticias televisivas), 1 millón de imágenes y 100.000 programas de software. El archivo contiene aproximadamente decenas o centenas de miles de archivos multimedia en el dominio público y cualquier usuario se puede crear una cuenta y subir sus propias obras creativas y ponerlas en el dominio público mundial utilizando la CC0.

Asociación Communia

La Asociación Internacional Communia para el Dominio Público es un colectivo de organizaciones y activistas trabajando para fortalecer y enriquecer el dominio público (Creative Commons es miembro fundador). El enfoque actual de la asociación es análisis de políticas públicas y trabajo legislativo en el contexto de la propuesta de la ComisióN Europea para una Directiva sobre el derecho de autor en el mercado único digital. La asociación actual fue creada luego de la finalización de la red de investigación epónima, financiada por la Comisión Europea del 2007 al 2011. Una iniciativa importante de este proyecto fue el Manifiesto del Dominio Público, firmado por más de 1500 organizaciones e individuos, así como la publicación de un extenso estudio sobre el dominio público, que mostró los principales resultados del grupo de investigación.

La Reseña del Dominio Público

La Reseña del Dominio Público es una revista online que muestra las obras que han ingresado al dominio público, “ese vasto común de material fuera del derecho de autor que cualquiera es libre de disfrutar, compartir y construir a partir de, sin ninguna restricción”. Fue lanzado por la organización Open Knowledge en el 2011. El sitio incluye decenas de largos ensayos que “buscan ofrecer una mirada introspectiva y una reflexión sobre las obras del dominio público y las historias frecuentemente ignoradas que las rodean”. El sitio web también incluye colecciones accesibles de material en el dominio público, y también publica una “clase de” anual cerca del año nuevo para destacar las obras de autores que entrarán al dominio público al golpe de la medianoche del primero de enero.

El Centro para el Estudio del Dominio Público

El Centro para el Estudio del Dominio Público es un grupo de investigación iniciado en la Facultad de Derecho de Duke en 2002. Sus objetivos son “promover la investigación y el estudio académico sobre las contribuciones del dominio público para la expresión, la cultura, la ciencia y la innovación; promover el debate sobre el equilibrio necesario en nuestro sistema de propiedad intelectual y traducir la investigación académica en soluciones de política pública”. El centro fue co-fundado por James Boyle, un renombrado autor y académico estudioso del derecho de autor, que también fue un miembro fundador de Creative Commons. En 2008 Boyle escribió un trabajo muy influyente, “El dominio público: encerrando los comunes intelectuales”. El centro conduce investigaciones legales y culturales, y también ha publicado varios libros de cómico sobre temas de derecho de autor, incluyendo Obligado por la ley y ¡Robo! Una historia de la música.

Gracias al trabajo incansable de estas organizaciones, los comunes continúan reforzándose y creciendo, mejorando el acceso a nuestras obras comunes culturales y creativas en el dominio público.

Addenda en castellano

Hay muchas organizaciones que por suerte trabajan para expandir el dominio público también en nuestro idioma, el español. Además de algunas de las iniciativas ya mencionadas (que son globales, como Internet Archive y Wikipedia), también les hemos hablado de autores.uy, dominiopublico.org.ar y de los recién incorporadores Autores de Ecuador y Autores de El Salvador. Aunque en algunos casos se trata de proyectos incipientes, allí por lo menos podemos averiguar qué autores ingresaron al dominio público (o cuáles lo harán pronto, como este año lo hicieron Atilio Chiáppori y César Duayén -Emma de la Barra- en Argentina).

También cabe mencionar otras iniciativas como el Proyecto Gutenberg, una biblioteca de libros electrónicos fundada allá por la década de los ’70 por Michael Hart y que cuenta con una enorme cantidad de libros electrónicos en castellano que se encuentran en el dominio público.

En el campo de las dificultades que aún tenemos para hacer crecer el dominio público, cabe recordar el sesgo de género inherente dentro del dominio público: en efecto, las obras de las mujeres tardan más en llegar al dominio público, porque viven más años y porque empezaron a publicar mucho más tarde que sus pares varones.

Y como siempre, no es menor volver a insistir en el hecho de que en algunos países aún no contamos con dominio público pleno. Tal es el caso de Uruguay y Argentina, donde la extraña figura del “dominio público pagante” nos impide acceder todo lo libremente que acceden en otros países a estas obras, generando graves perjuicios para la cultura e impidiéndonos festejar el ingreso de las obras al dominio público en toda regla.

Aprovechemos esta semana del derecho de autor para recordarle a los legisladores y tomadores de decisiones que las obras en dominio público no deberían pagar un impuesto oneroso que perjudica el disfrute de las obras y la creación a partir del acervo cultural común.

No Comments »

Feliz Día del Dominio Público 2018

Equipo de CC Uruguay, enero 1st, 2018

Como todos los años, este 1 de enero se festeja internacionalmente el Día del Dominio Público, para celebrar que caen las restricciones de copyright de las obras de los autores y autoras fallecidos hace 50 años (o 70 años en otros países). Esto quiere decir que a partir de hoy podemos acceder, copiar, digitalizar, adaptar, modificar y distribuir las obras de todos los autores que murieron en 1967, tanto de Uruguay como de otros países, sin necesidad de pedir permiso. La incorporación de nuevas obras al dominio público es algo digno de celebrar porque enriquece nuestro patrimonio cultural común, permitiéndonos disfrutar de la cultura libremente. La cultura se mantiene viva y se fortalece cuando se la comparte.

Entre los autores y autoras de Uruguay que entran en dominio público este año podemos mencionar al escritor Horacio Arredondo, la escritora, periodista y crítica Josefina Lerena Acevedo de Blixen, el poeta Enrique Casaravilla Lemos, y los artistas plásticos Ricardo Aguerre y Andrés Feldman. Un caso especial es el de la escritora chilena Marta Brunet, que vivió sus últimos años en Uruguay, donde la editorial Arca publicó el año de su muerte la colección de relatos Soledad de la sangre. La lista completa de autores de Uruguay que ingresan en dominio público se puede consultar en autores.uy.

También ingresan este año en dominio público autores y autoras de otros países, entre quienes se encuentran Violeta Parra, Ernesto “Che” Guevara, John Coltrane, Carson McCullers, René Magritte, Dorothy Parker, Robert Oppenheimer, Anthony Mann, Zinaida Serebriakova, Edward Hopper y Tudor Arghezi. En Wikipedia pueden encontrar una lista más vasta.

Más allá de los festejos, este día también sirve para recordarnos la importancia de defender al dominio público de los intentos de privatizarlo. En los últimos tiempos Uruguay se encuentra envuelto en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio Mercosur-Unión Europea, que privatizaría 20 años de dominio público, en detrimento del bien común y para beneficiar únicamente a las corporaciones del entretenimiento. También es bueno recordar que Uruguay es uno de los pocos países del mundo que todavía padece el dominio público pagante, un mecanismo por el cual el uso del dominio público puede estar sujeto a una tarifa, lo cual dificulta la circulación, la preservación y el acceso al patrimonio cultural.

Para finalizar, los invitamos a disfrutar del dominio público leyendo las obras de Josefina Lerena y de Horacio Arredondo que se encuentran disponibles en autores.uy. Durante todo el 2018 vamos a trabajar en la digitalización de nuevas obras para que el patrimonio cultural esté disponible de manera libre y gratuita en Internet.

Y como regalo de año nuevo, les presentamos el nuevo sitio web dominiopublico.uy, un nuevo proyecto conjunto de CC Uruguay y Wikimedia Uruguay creado con el objetivo de promover el cuidado y la defensa del dominio público. A través de este sitio web difundiremos materiales educativos y todo tipo de información sobre el tema.

 

*Imagen: Tríptico cervantino (xilografía), por Andrés Feldman. Obra en dominio público del acervo del Museo Nacional de Artes Visuales.

1 Comment »


next page